Ilustración de fauna y sus ambientes en el tiempo

Aunque no son consensualmente consideradas como ilustraciones científicas, las representaciones artísticas de animales en el Paleolítico, permiten tener un acercamiento a la evolución en la manera de simbolizar a los animales como parte del entorno natural del ser humano.  A continuación se hará un esbozo general de la manera en que los humanos fueron avanzando en las artes para dar a conocer algunos organismos que hoy solo se identifican mediante los fósiles, y el ambiente ecológico en el que ellos vivían así como avances en la técnica y medios utilizados para su representación gracias a la cual se comprende su interacción con el medio.

En la historia de la ilustración son conocidas las ilustraciones de los hombres del paleolítico quienes como verdaderos artistas elaboraron desde sencillas hasta complejas pinturas rupestres en cuevas ubicadas en diferentes partes de Francia y la Península Ibérica.  Sus trabajos no solo fueron plasmados en roca, se conocen grabados sobre huesos de animales en los cuales se puede ver una sensación de movimiento que ha sido estudiada por arqueólogos y artistas, en las cuales se evidencian acciones como correr, mover la cola o desplazarse.  Solo se mencionan en este documento la representación en las reconstrucciones artísticas o científicas de fauna.

Ilustración para la exposición La mirada al paleolítico por Arturo Asencio.  Tomada de: http://www.arturoasensio.es/contenidos/contenidos.html

 Estas cuevas datan de cerca de 30.000 años y tales estudios se encuentran publicados en universidades e instituciones científicas en diversas partes del mundo.  Esta producción no habría sido posible, ni la elaboración de herramientas y útiles para la creación artística sin la liberación de las manos a lo largo del proceso evolutivo.

Detalle de pintura con caballos de la Cueva de Pech-Merle en Dordogne, Francia. Tomada de: http://arqueolugares.blogspot.com/2011/01/c-de-pech-merle-cabrerets-dordogne.html

Como parte de investigaciones sobre pintura rupestre se han catalogado numerosas pinturas en las que los animales han sido representados no solo de forma lineal o estática sino a través de dos o más imágenes superpuestas, reflejando partes de él o su cuerpo completo en diferentes posiciones con el objetivo de ‘crear’ movimiento. Esta sensación se puede ver aumentada al pasar antorchas delante de las pinturas de las cuales se han reportado al menos 53 figuras en 12 cavernas distintas.  Como evidencia se cuenta con la imagen de un Jabalí corriendo el cual se constituye en el registro de uno de los más antiguos y emblemáticos ejemplos de dibujo animado en la superposición de posiciones alternativas de las patas de un animal y leonas en posición de caza.

Grabado de Jabalí de la Cueva de Altamira en Cantabria, España.  Tomado de: http://1.bp.blogspot.com/-yxLWwB4-cak/T1ueht9xv5I/AAAAAAAAB34/MlqzYIylxAQ/s1600/altamira_jabal%2525C3%2525AD%252Bmov_boar.jpg

A medida que el hombre fue evolucionando y su inteligencia se fue desarrollando, las manos se adaptaron mejor a las condiciones actuales y fueron adquiriendo más precisión a la hora de hacer herramientas y dibujos artísticos.  Así, progresivamente la técnica se fue transformando al igual que las piezas que cada vez se hicieron más complejas y especializadas según su fin.

Grabado de la cueva de La Vache-Francia en la que aparecen tres imágenes de una leona.  Tomado de: http://www.arqueoscience.com/2012/06/08/cine-paleolitico-o-como-el-hombre-prehistorico-animo-pinturas-y-grabados/

Del arte rupestre es bien conocida la Escuela Magdaleniense que ve multiplicados los rasgos expresivos de los animales e incrementado el tratamiento que se da al pelaje, aportando un mayor expresionismo a los ojos y detallando partes del cuerpo como los cuernos, las trompas, las pezuñas y las crines de los animales. Una de las más grandes contribuciones consiste en la precisión y exactitud de las actividades y actitudes de los animales en escena.  Comienza a darse un ordenamiento temático a las figuras representadas como enfrentamientos o encuentros entre manadas.  Uno de los dibujos más conocidos consiste en los felinos de la Puerta de los Leones de Micenas.

Los modelos favoritos de estos artistas fueron los animales.  Gradualmente aparecieron signos y luego representaciones humanas básicas. El paisaje de fondo era ausente y la composición de los animales era producto de una observación profunda de la naturaleza (aislados o en grupo, estáticos o en movimiento, pastando o huyendo, sanos o heridos) siendo así representados en diversas formas. Hace aproximadamente 30.000 años el primer lugar entre los animales a la hora de ser dibujado es el actual caballo.  Según estudios hechos por arqueólogos los animales más frecuentes en los dibujos hechos en las cuevas son bisontes entre los cuales se destacan los ejemplares de la Cueva de Altamira en Cantabria (España), ciervos y jabalíes; en menor cantidad se observan renos, elefantes, rinocerontes y osos.  Las hembras del uro o toro salvaje se representan más pequeñas y en tonos más claros en contraste con el enorme tamaño y oscuro pelaje del macho.  En menor cantidad aparecen los peces, los reptiles y las aves. Se pueden observar desde siluetas simples e inacabadas, singularmente con el dibujo de la cabeza y el lomo, hasta las «figuras cerradas» las cuales se encuentran pigmentadas.

En las cuevas del mar cantábrico (España) se encuentran ciervos dibujados con cornamentas exageradas así como en la Cueva de Lascaux en Montignac (Francia).  Las hembras son dibujadas con líneas rectas, simples y abreviadas. Son conocidos los mamuts cuyas pinturas se caracterizan por las defensas curvadas. En la cueva de Rouffignac (Dordoña, Francia) se reconocen más de 100 ejemplares con características similares.

Estudios arqueológicos indican que posiblemente el cambio climático global hace 10.000 años aproximadamente, alteró el comportamiento de gran número de formas de vida cambiando hábitos y costumbres, lo cual se evidencia en la desaparición de mega fauna como el mamut, el mastodonte, el reno y el bisonte entre otros, algunos de los cuales solo se podrían conocer mediante los fósiles si no es por las representaciones artísticas hechas por los seres humanos en su época.

A medida que el hombre domina las plantas, los animales y su ambiente va tomando un protagonismo esencial en las actividades de caza, guerra o agricultura en su entorno con lo cual los animales pierden su protagonismo y en las representaciones artísticas aparecen sometidos en escenas de caza.  Aún para este tiempo, las ilustraciones de animales son fieles a la realidad pero se estiliza la figura humana.

Hacia el VI milenio a.C., se destaca, el conjunto pictórico del altiplano sahariano del Tassili en Ahaggar (África) en donde se representan especies animales salvajes que habitaban la zona antes de desertizarse (elefantes, búfalos, jirafas) y animales domésticos (bóvidos). Estas son escenas narrativas, que describen la vida de cazadores y pastores con una delineación de la silueta de las figuras, rellenas de color -en una gama reducida de ocres- y de la aproximación de las figuras unas sobre otras en la superficie. Hacia el IV milenio a.C., las escenas de caza se sustituyen poco a poco por escenas de rebaños de bóvidos haciéndose los rasgos pictóricos más fieles a la realidad hasta que terminan simplificándose y perdiendo dinamismo en el tiempo hasta convertirse en esquemas a lo largo del II milenio a.C.

Lentamente y con el tiempo, se pierde importancia en la representación de animales, orientándose los dibujos a la elaboración de seres humanos en posiciones rituales o interactuando con rebaños, perdiéndose así el arte rupestre entre las rocas.

En la Europa medieval la ilustración de los libros se dedicaba principalmente a los temas religiosos y era realizada en los monasterios.  Era usual encontrar ‘bestiarios’ con leones amenazantes, aves solemnes, monstruos aterradores y otros seres fantásticos que también podían verse en los templos aunque algunos seres representan animales reales, las formas son muy diversas y todas ellas estaban cargadas de un alto sentido simbólico.  En la época medieval, se conocen obras de la antigüedad como el Catálogo de bestias reales y fantásticas del libro La Historia Natural de Plinio el Viejo (Italia, 23-79), cuyo contenido es principalmente geográfico y zoológico, o el Physiologus (El Fisiólogo), un libro escrito entre los siglos II y IV d.C., que se convertiría en la fuente principal para los futuros Bestiarios, y que era una colección de narraciones moralizadoras, que utilizaba como alegorías figuras de animales. Apareció en la mayoría de las lenguas vernáculas de Europa, igual que en griego (su lengua original) y latín.  No se sabe con certeza quien lo escribió o cuándo y dónde fue escrito´; aunque el consenso general admite que probablemente fue producido en Alejandría, en algún momento entre los siglos III y IV.  La fecha se basa en las evidencias que se encuentran en el mismo texto y en otras fuentes de, por lo menos, el siglo V. El lugar se sugiere a raíz de los animales descritos, de los cuales muchos se conocían sobre todo Egipto.

Ilustración de Physiologus (Fisiólogo) con animales reales.  Tomada de: http://es.noticias.yahoo.com/blogs/arte-secreto/bestiarios-criaturas-simb%C3%B3licas-del-arte-medieval-114824472.html

El texto original de Physiologus contenía entre 40 y 48 capítulos que fueron creciendo en número a lo largo de los siglos. También cambiaron las bestias descritas, añadiendo y eliminando algunas. Obras de autores tardíos, como Isidoro de Sevilla (España, 560-636), Arzobispo de esa ciudad por más de tres décadas, y las de otros autores de textos enciclopédicos se fusionaron con el Physiologus dando como resultado un bestiario medieval en los siglos XII y XIII.

El Physiologus no es una historia natural, al estilo de Plinio el Viejo o del Aristóteles (Grecia, 384 A.C-322 A.C.) de De Animalium. La intención de estos autores era describir lo que se conocía como naturaleza en su época, para difundir el conocimiento objetivo.  El autor del Physiologus utiliza algunas descripciones de animales, con el propósito de ilustrar un significado explícitamente cristiano, religioso, dogmático, alegórico, que se entendía estaba inserto en la naturaleza

Los Bestiarios empleaban descripciones fantásticas de animales reales y bestias fantásticas para ilustrar cuestiones sobre el dogma y de la moral cristiana, como si fueran fábulas moralizantes. Fueron de gran influencia en la Baja Edad Media, siendo utilizados como fuente para las representaciones escultóricas y pictóricas en templos cristianos.  Los Bestiarios no eran considerados como ilustración científica porque eran una interpretación de los seres humanos y un simbolismo asignado a los animales y las plantas fuera de la realidad científica.

Por esta época, existían obras especializadas en ciertos tipos de animales o plantas como los Volucrarios que se dedicaban a describir el simbolismo de los pájaros, los Florarios que detallaban las plantas y los Lapidarios que lo hacían con  las piedras preciosas y los minerales.  En el caso de estas obras especializadas, no son consideradas como ilustraciones científicas pero se constituyen en documentos valiosos que son de utilidad histórica en el reconocimiento de plantas, animales, rocas y minerales.  A estos seres se les asignaba una connotación mágica que los distanciaba de la realidad ya que los usaban en la representación de escenas moralizantes dotándolos de virtudes y vicios que los comparaban con las acciones humanas, dándoles también atributos divinos.

Realmente la reconstrucción anatómica de la fauna extinguida comienza con Da Vinci en el año 1500 aproximadamente quien basándose en cadáveres podía reconstruir o plasmar algunos de sus dibujos para poder hacer estudios anatómicos.  A Da Vinci se le debe el invento del dibujo técnico y anatómico, consistente en diferentes vistas debido a que todas ellas son importantes para los estudios científicos.

Libros ilustrados importantes del Siglo XV destacan como grabador a Albrecht Dürer (Alberto Durero. Alemania, 1471-1528), el artista más famoso del Renacimiento alemán cuyas pinturas, dibujos, grabados y escritos sobre arte inspiraron a múltiples artistas siglos después.

“Una buena figura no puede hacerse sin diligencia y cuidado; antes de ponernos a trabajar en ella, debemos haberla considerado bien; pues no nos saldrá bien del azar. Porque, como las líneas de su forma no pueden trazarse con compás o regla, sino que deben ser dibujadas a mano de punto a punto, es fácil errar en ellas”.  Dürer, Siglo XV.

Hacia 1515, se produce una de las ilustraciones más famosas de Durero mostrando el sesgo con el que miran los seres humano lo desconocido.  El Rhinocerus, posee un alto nivel de detalle en un cuerpo acorazado basado en la armadura familiar de un caballero alemán de su tiempo.  La historia de la ilustración se remonta al año de 1515 cuando llegó un ejemplar vivo al Puerto de Lisboa (Portugal), como regalo a Muzafar II de Gujarat (India occidental) entre 1511 y 1525, a Manuel I de Portugal y que al ser descargado cayó al agua, ahogándose. “El dibujo se basó en una descripción y en un boceto de un artista de Moravia llamado Valentín Ferdinand, quien tuvo acceso al animal antes de que éste muriera”.  (Simmons. J. y Snider, J. 2009).

El dibujo de Durero, fue empleado por el bibliógrafo y naturalista suizo Johann Conrad Gessner (Conrad von Gessner) (Alemania, 1516-1565), para ilustrar su Historia animalium, publicada en cuatro volúmenes en Zurich, entre 1551 y 1558, lo que dio una gran publicidad a la ilustración Rhinocerus hecha por el pintor de Nuremberg.

Rinoceronte de Durero, octava edición por el holandés Willem Janssen, Amsterdam, Siglo XVII.  Tomado de:  http://mesa-revuelta.blogspot.com/2009_01_01_archive.html

Aunque esta es una ilustración muy famosa sobre un animal por el acercamiento a su representación gráfica, no es considerada como una ilustración científica ya que fue dotada de elementos que no son fieles al organismo como tal.  El rinoceronte de Durero posee una armadura muy parecida a la de un soldado, con una ornamentación fantasiosa y estructuras corpóreas que se salen de lo orgánico dándole una apariencia de un ser mítico aunque se observa el detalle de la misma ya que a primera vista se determina en ella, el animal a la que pertenece.  Además, la imagen no fue creada con una finalidad científica sino con un destino divulgativo.  Adquiere su valor científico cuando es incluida en la obra del suizo Conrad von Gesner quien buscó por vez primera hacer una recopilación del conocimiento que existía en la época sobre los seres vivos estableciendo en su momento las bases de la zoología y la botánica como ciencia.

Quienes le dan cuerpo a la ilustración científica no son los naturalistas sino los arqueólogos en la época en la que se vuelve al pasado y esto ocurre en el Siglo VXIII con la edad de la razón, gracias al descubrimiento de antiguas civilizaciones en todas partes del mundo en sentido general que fueron acompañadas por ilustradores que seguían las expediciones científicas con sus descripciones fieles a la realidad y permitían una descripción exacta de los sitios y sus organismos porque eran el soporte visual de documentos escritos por los investigadores.  Un valor agregado de esta información visual como complemento de los escritos fue la consecución de financiaciones nuevas por su verificación en campo que dispararon las expediciones y comisiones científicas en sitios de interés cultural, natural y científico.

Fue Linneaus quien logró la primera organización de las nuevas y viejas especies, preservando en gran parte la scala natura de Aristóteles. Linnaeus creyó que las especies se debían describir en apenas algunas palabras a lo mucho.  Aunque Linnaeus no gustaba mucho de las ilustraciones —me refiero a ilustraciones como «iconos»— realizó muchas de las descripciones de especies nuevas sobre las ilustraciones publicadas de animales que él nunca había visto, vivas o preservadas.   Otros autores entre los años 1627 y 1705, sin embargo, incluyendo a Aldrovandi cuyas colecciones incluyeron 11.000 ejemplares de animales, 8.000 ilustraciones de témpera, e incontables grabados en madera o John Ray, atesoraron tanto ilustraciones como los ejemplares mismos.  En esta época, la ilustración botánica era mucho más exacta que las ilustraciones de animales, como puede observarse en las ilustraciones de la Expedición Botánica de Mutis. (Simmons, J. y Snider, J., 2009)

A finales de 1700 se encontró en el río Luján (Argentina), un perezoso gigante, que fue llamado Megaterio de Luján por parte de unos habitantes que trabajaban en el sitio. Los restos fueron reportados a unos médicos que afirmaron en su momento que podrían pertenecer a un gigante.  Posteriormente, se dieron cuenta de que no pertenecían a un humano sino a un animal desconocido y de dimensiones enormes, por lo cual fue embalado y enviado a España pues Argentina era una colonia española.  La primera reconstrucción no está demasiado lejos de la realidad, fue elaborada por Juan Bautista Bru de Ramón (España, 1740.1799) hacia 1793.  El animal estaba prácticamente completo y fue montado para su estudio inicial en Argentina pero posteriormente fue enviado y montado en España.

Ilustración del Megaterio de Lujan por Juan Bautista Bru de Ramón en 1793.  Tomada de: http://www.scielo.org.ar/pdf/scg/n24/n24a04.pdf

La ilustración es rígida y presenta errores en la construcción de las manos y los pies pero para la época fue un gran avance.  A este mismo organismo lo estudió George Cuvier (Francia, 1769-1832), elaborando un dibujo al que le dio más flexibilidad en la posición corporal.  La idea de un perezoso gigante a finales del Siglo XVIII era difícil de asimilar.  En cuanto a reconstrucciones de época relacionadas con el Megaterio, existen otras representaciones que se mantienen en la rigidez de los miembros y la posición del cuerpo.  El montaje del Megaterio de Luján hallado en Argentina se encuentra hoy en el Museo de Madrid (España) y aún hoy poseen problemas en el armado de las manos pero se mantiene debido a que forma parte de la historia de la paleontología.

A finales del Siglo XVIII y comienzos del Siglo XIX, hace George Cuvier un aporte fundamental a la ciencia entre muchos otros, la Anatomía Comparada.  Ello consistía en la posibilidad de comparar fósiles entre sí para llegar a conclusiones y poder estudiar a los organismos ya que el estudio de un animal aislado no sirve de nada pues es necesario estudiarlo contrastándolo con todos sus parientes conocidos para ver los caminos evolutivos que tuvo, su parentesco y cuestiones funcionales.  Cuvier fue uno de los primeros en reconstruir esqueletos de animales completos en base a la anatomía comparada con los medios con los que contaba y pudo en el año 1808 reconstruir un esqueleto de un mastodonte y el mal llamado Alce Irlandés o Megaloceros comenzando a entender relaciones funcionales o de parentesco con animales actuales.  Además de las reconstrucciones esqueletales, inventó la reconstrucción muscular con la silueta para tener la idea del organismo e imaginarlo como era por fuera como se puede ver en la ilustración elaborada en el año 1820, del Anoplotherium, animal que vivió hace cerca de 20 millones de años.

Ilustración de Anoplotherium de George Cuvier, 1820.  Tomado de http://fundaciondinosaurioscyl.blogspot.com/2012/10/historia-del-paleoarte.html

En esa misma época, otros científicos siguieron el modelo de Cuvier, como el alemán Samuel Von Soemering, quien reconstruyó otros animales distintos como dos Pterosaurios en los cuales en uno de los casos lo hace con apariencia de murciélago y en el otro con forma de pato haciéndoles membranas interdigitales y alas parecidas a las de un pingüino.  Al incursionar en el campo de las siluetas  se equivocó en sus proyecciones.

La invención de la cromolitografía en 1851 introdujo el color en las ilustraciones de los libros, que hasta entonces se había limitado al blanco y negro, aunque el proceso era aún largo y caro.  A principios del siglo XIX, es en el Reino Unido en donde se dio un interés particular por la exploración de otras tierras y hacer descubrimientos.  Los primeros restos fósiles de dinosaurios hallados en Inglaterra pertenecían a dientes, mandíbulas y algunos huesos en general.  En esta época y con los escasos conocimientos que se tenían no lograban imaginar a quien pertenecían y trataban de reconstruirlos con las referencias que se tenían a mano, reconstruyendo a un dinosaurio llamado Megalosaurus como un cocodrilo de patas largas por falta de información.  Otro de los dinosaurios descubiertos en ese tiempo, fue el Iguanodon, cuyos fósiles consistieron en dientes aislados en las costas de Gran Bretaña, estos dientes se hallaban alineados y por su forma fueron asociados a los de una iguana, por lo tanto en su reconstrucción paleontológica fue representado como una iguana gigante.  A finales del siglo XIX se descubrieron en una mina de Bélgica más de 30 restos fósiles de Iguanodontes casi completos encontrando así que la ilustración inicial era muy distante de su apariencia real.  El sesgo cultural del ojo según la época, la tecnología y la información a mano incide profundamente en las ilustraciones de los organismos.

Otro científico muy influyente fue Henry de la Beche (Francia, 1796-1855), un geólogo que hizo algunas reconstrucciones a principio del año 1.800 en forma de comics, imaginó qué habría pasado si no se hubieran extinguido los dinosaurios y ellos fueran quienes estuvieran discutiendo sobre la evolución de los humanosDuria Antiquior, (un Dorset más antiguo) pintura elaborada por La Beche, es quizá una de las primeras obras ilustradas de un ambiente paleoecológico con animales en vida interactuando entre ellos.

Duria Antiquior, ambiente marino del Periodo Jurásico. Henry de La Beche,1830.  Tomado de http://phenomena.nationalgeographic.com/2013/01/24/fossils-of-future-past/duria-antiquior/

El zoólogo inglés Edward Newman (Inglaterra, 1801-1876), en el año 1843, imaginó a los Pterodáctilos de forma totalmente diferente (Véase imagen 96).  Sostenía que eran animales voladores peludos provistos de una bolsa como los marsupiales, por esta razón las orejas eran tan pequeñas en el dibujo.  La idea de que podrían ser peludos surgió a partir de la teoría de que estos animales voladores activos eran de sangre caliente, y por ese motivo necesitaban el pelo para conservar el calor, como los murciélagos y otros mamíferos.

Ilustración de Pterosaurio hecha por Edward Newman en 1843.  Tomado de: http://pladelafont.blogspot.com/2012/08/dinosaurios-y-arte.html

En el siglo XIX aumentan las publicaciones científicas sobre fauna extinta en particular los dinosaurios, lo cual incide en el interés de investigarlos y ahondar su conocimiento a comienzos del siglo XX.

Entre 1850 y 1870, Ferdinand von Hochstetter (Alemania, 1829-Austria, 1884) recreó escenas que mostraban animales prehistóricos encontrados en Europa, copiados parcialmente de Benjamin Waterhouse Hawkins (Inglaterra, 1807- 1894), un famoso escultor inglés, conocido por recrear dinosaurios a tamaño natural como el Iguanodon y el Megalosaurus en 1851, de los cuales hoy en día se pueden observar algunas esculturas en el Crystal Palace Park en Londres (Inglaterra).

Animales y plantas del Periodo Jurásico en Europa. Ferdinand von Hochstetter. 1860.  Tomado de: http://pladelafont.blogspot.com/2012/08/dinosaurios-y-arte.html

A finales del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX, aparece en el mundo de las reconstrucciones paleoecológicas, el neoyorquino Charles Robert Knight (USA, 1874-1953) quien desde muy niño se interesó por la naturaleza.  Gracias a su temprana edad, 12 años, como alumno de la Escuela del Museo Metropolitano de Artes de Nueva York y sus frecuentes visitas al Museo Americano de Historia Natural, participó en la reconstrucción artística de animales prehistóricos, las cuales al ser de alta calidad, promovieron su trabajo en otros museos norteamericanos.  A pesar de sufrir de miopía y astigmatismo, su trabajo era técnico y ordenado, comenzando por bocetos previos en oleos y acuarelas que terminaban convirtiéndose en grandes murales de museos y zoológicos.  Ilustró organismos del Paleozoico, Mesozoico y Cenozoico además de seres humanos primitivos.  Sus ilustraciones se encuentran en museos, zoológicos y libros.

Ilustración de Tylosaurus por Charles R. Knight, 1899. Tomada de: http://dbimaginarte.blogspot.com/2013/03/charles-r-knight-dinosaurios-eran-los.html

Posteriormente, Ernst Haeckel (Alemania, 1834-1919), biólogo alemán, popularizó el trabajo de Darwin con el evolucionismo.  Una parte de sus litografías se encuentra en la compilación llamada Obras de arte de la Naturaleza’, la cual hacia el año 1904 ya contaba con dos ediciones.  Varios de los organismos ilustrados incluidos en dicha publicación, fueron descritos por primera vez por el propio Haeckel.  Produjo cerca de mil grabados basados en bocetos y acuarelas previas.  Muchos de ellos fueron trasladados de dibujos a la imprenta.  La obra de Haeckel es considerada como ilustraciones científicas que son en sí mismas, obras de arte de un valor incalculable.

Un conocido artista y naturalista llamadoJay Matternes, se hace famoso en la segunda mitad del Siglo XX.  Sus ilustraciones de mamíferos complementan exhibiciones de numerosos museos y forman parte de grandes murales (6 en total), sobre la Edad del Hielo y las salas de mamíferos de las colecciones del Instituto Smithsoniano.  Matternes trabaja principalmente la reconstrucción de fósiles de homínidos y vertebrados, combinando el arte con la anatomía y produciendo modelos reales de ancestros humanos.  Su trabajo se conoce principalmente en la Revista National Geographic y en el Instituto Smithsoniano norteamericano, así como en Canadá, Colombia, Panamá, África, Londres, Francia y España.

Ilustración de un Platycarpus en el mar Cretácico atacando a una amonita Placenticerus © Matternes 1988.  Tomada de:  http://www.jay-matternes.com/V28.html

Continuando con ilustradores científicos de diferentes nacionalidades en el siglo XX y comienzos del Siglo XXI, se tiene en cuenta a Mauricio Antón (España, 1961), ilustrador español, que estudió Bellas artes en Venezuela y ganó fama con sus ilustraciones de escenas paleontológicas con organismos del Mesozoico.  Su estilo era clásico en cuanto a los dinosaurios y Pterosaurios pero con el tiempo, fue perfeccionando la técnica y se centró en el mundo de los mamíferos hasta el realismo, ilustrando de vez en cuando algún dinosaurio.  Inició su etapa ilustrativa con óleos y lápices pero con los años ingresó en el mundo digital ganando más calidad.  Los lápices los sigue usando para bocetar, trabaja actualmente 3D y animación.  Una de las cualidades más importantes de las ilustraciones de Antón, es el estudio previo y el soporte científico para sus reconstrucciones, incluso haciendo disecciones de animales volviéndose experto en algunos grupos animales y colaborando incluso con algunas publicaciones científicas cómo se puede apreciar en su ‘Tratado sobre Dientes de sable’, editado e impreso en el año 2013.  Es muy generoso con los recursos que muestra en sus diferentes páginas web, permitiendo descargar las imágenes de sus ilustraciones y las referencias fotográficas en alta resolución, eso muestra la gran confianza y seguridad que tiene en su trabajo. Su paleo arte está incluido en varios museos y en proyectos de importancia internacional como Atapuerca o libros especializados en donde aporta valiosos consejos sobre el desarrollo de las paleo-reconstrucciones, la historia y los procesos para llevar a cabo una paleo ilustración como El secreto de los fósiles’.  Trabaja con Discovery Channel y la BBC.  Su trabajo es totalmente maravilloso, de gran detalle y muy alta calidad tanto científica como artística.

Reconstrucción en vida del Dientes de sable Megantereon de Mauricio Antón.  2013.  Tomada de:  http://chasingsabretooths.wordpress.com/

En su libro sobre evolución de los “Dientes de Sable” publicado en el 2013 se evidencia el arduo trabajo de más de 20 años de investigación sobre estos ágiles depredadores.  Incluye en el libro, una colección extensa de ilustraciones y procedimientos de las mismas realizadas en su mayoría específicamente para este excelente y recomendado libro.

Con respecto a los paleo ilustradores más reconocidos de los últimos tiempos, el nombre de Julius Csotonyi (Canadá, 1973) no puede faltar.  Húngaro y residente en Canadá, es el autor de una de las reconstrucciones más grandes que ha existido, un mural de 19 metros sobre el Cretácico del norte de Estados Unidos que se encuentra actualmente en el Museo de Ciencias Naturales de Houston. Sus reconstrucciones son muy reconocidas, principalmente las de dinosaurios a tal punto que se ha nombrado en su honor a una especie de pterosaurio suramericano del Periodo Cretácico conocida como Ludodactylus sibbicki Frey, Martill, & Buchy, 2003.

Ilustración en acuarela de Cretoxyrhina y Tylosaurus del Periodo Cretácico por Julius Csotonyi. 2010.  Tomada de:  http://www.csotonyi.com/Cretoxyrhina.html

Uno de los más grandes representantes de las últimas décadas en cuanto a las reconstrucciones de la vida en el pasado, es Raúl Martin, quien se ha destacado tanto en revistas científicas como National Geographic y Museos japoneses como en Museos de Historia Natural de Nueva York, California, Montana y Barcelona.  A comienzos de 1980, se hizo ilustrador independiente y se especializó en el área de Paleontología.  Se reconoce su trabajo en el Museo Jurásico de Asturias (MUJA) y otros museos de ciencias como el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (España).  Una de sus últimas grandes exhibiciones se hizo en Japón en el año 2006 con unas ilustraciones gigantes de dinosaurios que acompañaban una exposición temática sobre el Cretácico.

Acrílico sobre Madera del Cretácico marino de Raúl Martin.  Centro interpretativo Fort Peck en Montana,USA. 2006.  Tomada de:  http://www.raul-martin.net/raulmartin/uno/cretaceoussea.htm

Con la evolución tecnológica, la llegada de nuevas técnicas y materiales de pintura como los acrílicos, el arte digital y el escáner tridimensional, el arte de la paleo-reconstrucción y la interpretación científica sumada al conocimiento de la retrodeformación de fósiles o la anatomía comparada han ido en aumento.  La socialización de la paleontología y la inclusión de las ciencias en el arte como carreras especializadas o el arte en las ciencias como complemento en los proyectos científico, han hecho que la paleontología y otras ciencias especializadas se proyecte a un auditorio cada vez mayor y más diverso.  Aunque los nuevos estilos y las nuevas corrientes gráficas o la relajación en cuanto a los detalles, hace más ágil y económico el proceso de las paleo-reconstrucciones, aún en el siglo XXI, a comienzos de la década del 2010, aún existen ilustradores que usan métodos tradicionales para plasmar un ambiente paleo ecológico.

Al respecto de la ilustración científica en las reconstrucciones paleo-ecológicas a nivel global, cabe tener en cuenta al ganador del V Concurso de Ilustraciones Científicas de dinosaurios 2013 de la Fundación para el Estudio de los Dinosaurios en Castilla y León en donde el tema principal del son las ilustraciones sobre dinosaurios con imágenes que representen reconstrucciones de los animales en vida, en su medio o de los fósiles originales.  Miguel Ángel Amorín Fernández, quien jamás pensó en concursar con trabajo y menos ganar un premio de tan alta fama.  Con el Skorpiovenator bustingorry Canale et al., 2008, se dio a conocer a nivel internacional.  Es un ilustrador autodidacta que desde niño comenzó a interesarse por las artes plásticas y por la Historia Natural en donde encontró un campo en donde la recreación del mundo antiguo integra la disciplina científica y la libertad creativa siempre supervisada por los especialistas si el uso de tal arte se orienta a publicaciones especializadas, a acompañar piezas paleontológicas o a aumentar el conocimiento sobre las especies en un público general.  Fernández elabora sus ilustraciones utilizando lápiz, óleo, acuarela, escultura y actualmente ha entrado en la Era digital con Photoshop.

Ilustración de Miguel Ángel Amorín del Skorpiovenator bustingorryi Canale et al., 2008.  Tomada de:  http://www.dicyt.com/data/46/33046_med.jpg

Al recibir el galardón del primer premio de ilustración de Dinosaurios, el artista da una clave valiosa para quienes se interesen en seguir su camino en el arte de la reconstrucción de fauna y flora antiguas: se debe trabajar muchas veces de adentro hacia afuera.  El conocimiento de las estructuras óseas, los puntos de inserción muscular, la forma de adherencia de la piel al organismo, anatomía animal o sistemática vegetal, inciden totalmente en las artes finales.

Otro de los paleo-ilustradores más conocidos es Luis V. Rey, un famoso paleo ilustrador hispano-mexicano con una experiencia de más de 20 años principalmente en temas relacionados con Historia natural y reconstrucciones paleontológicas.  Sus ilustraciones son muy reconocidas por la coloración, la técnica y dinamismo.  Entre colaboraciones a libros, apoyo a exhibiciones y conferencias sobre paleoarte, trabaja como investigador independiente y hace sus propias reconstrucciones sobre dinosaurios que son valoradas por aficionados que pagan un alto precio por ellas o por sus recreaciones en pinturas.  Pertenece a la Sociedad Paleontológica de Vertebrados (SVP) y aunque las reconstrucciones anatómicas de dinosaurios son su fuerte, ha incursionado en la reconstrucción de hábitats de diferentes partes del mundo y de distintas eras geológicas dándose la libertad de tener una mente abierta y sin miedos por conseguir como el mismo dice “reconstrucciones aventuradas” eso sí, siendo crítico en sus propias restauraciones y vigilando el origen de todos los datos disponibles de los que pueda hacer uso.

Como paleoartista Luis Rey es llamativo por su forma de abordar el tema de una forma más libre.  La rigidez en cuanto a ciertos temas científicos se ve alterada por la forma en que representa a los dinosaurios yendo más allá de las limitantes impuestas por los museos o los científicos.  Una de las características de las ilustraciones de Rey, son los dinosaurios emplumados pero lo que llama más la atención es la técnica de su trabajo. (Véase imagen 104)  Técnicas mixtas en acrílico, tintas, aerógrafo, lápices de colores y marcadores en cartulina.  Como muchos otros paleo ilustradores, trabaja modelado en arcilla.

Cartel promocional de Luis V. Rey con charla sobre paleoilustración en España. 2013.  Tomada de:  https://mariejoellegiraudlopez.files.wordpress.com/2015/02/850ee-conferencia-luis-rey.jpg

Karen Carr es una excelente ilustradora cuyo trabajo tanto tradicional como digital, se encuentra en publicaciones, zoológicos, museos y parques de Estados Unidos, Japón y Europa.  Algo que caracteriza su trabajo es el formato, trabaja principalmente infografía de gran formato de tipo digital para grandes museos y áreas sociales.  Su portal web es generoso en cuanto a los contenidos de las ilustraciones, permite la descarga de imágenes y se puede tener acceso a las ilustraciones en un tamaño más o menos amplio, cosa que no sucede con muchos ilustradores. Esta generosidad la comparte con Raúl Martin.  Carr tiene incluso una sección en su página web con técnicas y procedimientos para llevar a cabo ilustraciones científicas. Las características del trabajo de Carr son los megaproyectos, como los que ha hecho para el Instituto Smithsoniano y otras instituciones de las cuales se puede observar tanto a detalle como las imágenes finales o de inauguración de la obra (Véase imagen 105). Es autora de más de media docena de libros para lectores jóvenes sobre paleoarte.  Además, tiene una ventaja frente a otros ilustradores en la parte empresarial, ya que tiene un equipo muy grande de trabajo y multidisciplinar.

. Ilustración de ambiente marino del Devónico por Karen Carr para el Discovery Park de Norte América.  Tomado de:  www.karencarr.com

Su principal influencia es ser hija de un artista y una científica; su carrera estuvo direccionada por ellos conociendo el valor real de una ilustración científica.  Es un emporio de la ilustración a nivel empresarial.  Ha recibido premios importantes, como retribución a su preparación y resultados.  Además de sus estudios en arte, estudió ciencias naturales y físicas, recibió un título laureado en sus estudios de grado en la Escuela de Artes.  Posteriormente sumó a sus estudios de anatomía, la carrera de negocios y después de graduarse, fue aprendiz de escultura durante años.  Con la experiencia, conocimientos y habilidades adquiridas ha edificado una lista de prominentes clientes internacionales, organizaciones científicas, publicaciones y museos incluyendo los más prestigiosos.  Sus libros e ilustraciones han sido publicados por las editoriales más reconocidas en Norteamérica.  Conduce seminarios de pintura, ilustración y arte digital para la creación de imágenes y ocasionalmente se dedica a programas específicos a grupos de profesionales o como docente. Su disciplina, compromiso y organización son el sello de una gran marca.

Emily Damstra es una ilustradora canadiense independiente con producciones específicas y sus trabajos son de un carácter más focal.  Se interesa principalmente por aspectos de las ciencias naturales, incluyendo la botánica. Trabaja en técnicas mixtas, pinturas a base de agua, lápices de colores y photoshop.  Su experiencia incluye un grado en Artes en dibujo e ilustración y un master en Artes en ilustración científica, además es miembro de la Asociación de Ilustradores de Ciencias Naturales GNSI.  Damstra ha participado en muchas exposiciones de arte en Norte América y su trabajo aparece en numerosos libros, sitios web y exhibiciones de museos.  Un área especial a destacar en la cual se desempeña Damstra es el mercadeo, plasmando una misma ilustración en pocillos, ropa, gorras, bolsos, relojes y otros objetos utilitarios como parte de una marca personal.  El uso de cualquiera de sus ilustraciones en cualquier medio es muy restringido por lo cual, fue necesario escribirle para solicitar su permiso en la inclusión de una de sus imágenes en este documento.  Las características por las cuales ha sido tenida en cuenta en este trabajo, son la pulcritud de sus ilustraciones típicamente científicas y orientadas a publicaciones más que a muralismo o libros divulgativos.  Sus dibujos son individuales y aparecen en vistas laterales o frontales con una nitidez que permite observar de forma clara la morfología del organismo en vida sumado a la forma en que se incluye la información anexa a la misma lo cual demuestra la forma en que está basada la reconstrucción ya que la asesoría de un científico es importante.

Ilustración científica de un Phacops rana por Emily Damstra. Toamda de: www.emilydamstra.com

Descripción en línea: Fósil reconstruido en color pintado en guache.  Este fósil es del Devónico de Ohio, USA.  Baso la reconstrucción en fósiles actuales, sugerencias de los paleontólogos y literatura científica.

Descripción en línea: Fósil reconstruido en color pintado en guache.  Este fósil es del Devónico de Ohio, USA.  Baso la reconstrucción en fósiles actuales, sugerencias de los paleontólogos y literatura científica.

El valor de las ilustraciones de Damstra para este documento consiste también en el área dedicada a los invertebrados fósiles, encontrando allí, recreaciones de organismos emparentados a los de la localidad tipo del Devónico Medio de Floresta sirviendo de guía a las ilustraciones que forman parte de la ilustración, como Phacops sp., Heliophyllum sp., Grammysia sp., Platyceras sp., Spirifer sp. y briozoos.

Pablo Chiarelli, es un paleontólogo y paleoartista, ilustrador y escultor, docente de doctorado en paleontología en Norteamérica y conocido explorador en diferentes partes del mundo, afirma en sus charlas sobre Arte y Ciencia, documentadas en la web, que la tecnología del scanner 3D sumado a los programas digitales, la base científica y el conocimiento paleontológico hacen de fósiles deformados, fragmentados o de hallazgos muy reducidos, un potencial altísimo de presentar ante el mundo organismos que anteriormente fueron ilustrados de forma errónea o parcializada (Véase imagen 107).  En este trabajo en particular, en lo relacionado con la historia de la Ilustración, se tuvo especial atención a las 3 Charlas sobre Arte y Paleontología cuyo tema principal fue la Historia de la Reconstrucción Paleontológica las cuales se pueden conseguir fácilmente en la web.

Pablo Chiarelli, trabajando en una de sus reconstrucciones de dinosaurios.  Tomada de: http://marcospaz.com.ar/wp-content/uploads/2012/01/paleontologia-y-arte.jpg

Adrie Kennis y Alfons kennis, son dos afamados hermanos gemelos holandeses que comenzaron a publicar sus obras en la revista National Geographic en la década del 2000.  Sus ilustraciones son impresionantes y generan un gran impacto en quien las aprecia. Están tan complementados que trabajan de forma simultánea en todas sus pinturas sin diferenciarse en cualquier fase o áreas de trabajo.  Sus diseños en las ilustraciones se caracterizan por tener un fondo blanco texturado con preciosas composiciones.  Su fuerte es la reconstrucción de modelos tridimensionales de homínidos.  Primero construyen cada animal que pintan en tercera dimensión y en distintas vista en un tamaño pequeño. Posteriormente los construyen en arcilla para tener una referencia de volumen e iluminación.  Su trabajo es indiscutiblemente especializado, meticuloso y preciso.  Ellos realizan  imponentes y hermosas reconstrucciones paleontológicas que son reconocidas en todas partes del mundo.

Los hermanos trabajan durante meses en procesos minuciosos que comienzan con la reconstrucción del esqueleto basado en los fósiles existentes.  Trabajan en estrecha colaboración con científicos universitarios y personal especializado de Museos. Para citar un ejemplo del trabajo de Kennis&Kennis, se cita la reconstrucción de una mujer neandertal, que fue construida con todas las capas externas del cuerpo y con análisis morfométricos del esqueleto añadiendo todos los músculos y la piel, encapas de plastilina.  Al modelo terminado le insertaron pelo rojo de ganado escocés y le dieron extremado realismo a la capa externa de la piel (incluyendo arrugas y poros) mediante la transferencia delas impresiones de la piel de sus propios rostros. Finalmente añadieron marcas de viruela negra, una cara tonalidad mediana y mejillas enrojecidas basadas en los rostros de los nómadas mongoles y otras poblaciones que pasan mucho tiempo al aire libre en climas tan fríos como Europa cuando estaba habitada por neandertales.

Alfons y Adrie Kennis, con su reconstrucción de una mujer Neanderthal llamada Wilma.  Tomada de: http://juanvelascoblog.files.wordpress.com/2012/11/01-wilma1.jpg?w=584&h=373

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